En un entorno maravilloso, un Hotel con mucho encanto. Instalaciones muy limpias y acogedoras las zonas comunes tanto cocina como salón muy bien decoradas. Respecto a la habitación con todo lo necesario : enchufes suficientes, doble armario con un montón de perchas y el baño con una ducha nueva y el agua a una temperatura caliente perfecta para los que nos gusta que el agua salga calentita y con buena presión. El desayuno se sirve a pocos metros del Hotel en una terraza con unas vistas a una cascada rodeada de chopos, así que no podría pedir más !! repetiremos sin duda.. ahh y las excursiones desde el Hotel muy bien explicadas ya que tienen un enclave privilegiado y desde el mismo puedes pasear por lugares preciosos . , puedes hacer rutas de río Ebron entre altas montañas y senderos como el botánico que os recomiendo hacer al atardecer ya que discurre entre acequia y río, lleno de vegetación. Incluso pudimos ver alguna cabra Montesa y corzos.. en resumen, un pueblo con encanto y un Hotel para repetir.