Es un riad muy nuevo, todo está limpio y bien cuidado. El desayuno es sencillo marroquí, pero limpio y caliente en la terraza. La ubicación es muy fácil de encontrar, a la vuelta de la plaza principal. Gracias especiales a Hasana y al chico que está en las noches y sirve el desayuno y a su dueño, que es tipazo. Si quieres vivir el Marrakech profundo, dentro del mercado, este lugar es muy lindo, seguro y hasta te hacen favores especiales. Mil gracias a todos por tratarnos tan bien.