Me encantó este refugio porque uno se siente realmente en la selva, sin renunciar a ninguna comodidad y teniendo muchas amenidades para disfrutar de un verdadero descanso. Todo es vegetación a su alrededor y hay aves hermosas por doquier! Muchas que solo he visto allí por primera vez en mi vida!
Todo está perfectamente pensado para que te sientas augusto. Además, Julio como administrador, es la persona más gentil y hospitalaria para sacar el máximo provecho a tu tiempo en Puyo!