ÂĄUrge un cambio de todo!
Las instalaciones viejas, se ve que tienen años sin dar mantenimiento, humedad en los baños, las llaves de paso oxidadas y se nota que no les pasan ni un trapo con cloro a la regadera y el lavabo. Las puertas tienen rayones y estĂĄn muy desgastadas. Hay poco personal, especialmente de limpieza. Ya que la habitaciĂłn, los pasillos y las ĂĄreas comunes estaban llenas de basura y polvo. Tuve que echar sanitizante en la habitaciĂłn, en el baño, en las camas, almohadas, todo. Porque lo Ășnico que cambian son las toallas y ni siquiera puedo asegurar que las laven. Se nota que no lavan la ropa de cama.
Por otro lado, el personal tiene una actitud nefasta. La recamarera molestando desde las 10:00 am con que âva a pasar a hacer limpiezaâ. Lo cual dudo que haga, por lo que ya mencionĂ©. Exactamente a la hora del check-out volviĂł a tocar la puerta. Eso es molesto para los huĂ©spedes. Es como si vinieran a correrte de la habitaciĂłn.
Bajamos a esperar el taxi en el lobby, y otra señorita, pasando la escoba y el trapeador, literalmente sobre nuestros pies, cuando habĂa mĂĄs espacio donde podĂa barrer, sin hacer esa groserĂa, ademĂĄs, burlĂĄndose.
La recepcionista, con cara de fastidio, que se nota que odia su trabajo. Las Ășnicas personas amables, fueron el señor que nos recibiĂł en la entrada y una chica de la cocina.
No puedo creer cómo es que manejan la marca de Marriott y el hotel esté en pésimas condiciones y en todos los aspectos. En verdad, no vuelvo.