El lugar es bonito y la idea del hotel me parece muy buena. El precio estĂĄ bastante bien para lo que ofrece y, en general, el concepto es atractivo. EstĂĄ lejos del centro y tiene un enfoque ecolĂłgico, lo cual me hizo pensar que serĂa un lugar tranquilo, ideal para descansar, estar en silencio y ver las estrellas.
Sin embargo, no volverĂa. Las habitaciones estĂĄn demasiado pegadas entre sĂ, por lo que la experiencia depende mucho de quiĂ©n te toque de vecino. En mi caso, me tocĂł una pareja con su parlante, sentados en las escaleras de la habitaciĂłn haciendo ruido hasta alrededor de las 2 a.m. No considero que ellos hayan estado mal; al final, eso era lo que fueron a buscar y es totalmente vĂĄlido. El problema es que no coincidĂa con lo que yo buscaba.
Por otra parte, en cuanto a los baños: que las duchas tengan cortina no me parece terrible, pero que los inodoros estĂ©n separados Ășnicamente por una cortina muy delgada, que incluso se mueve con la simple brisa de quien entra al espacio, resulta bastante incĂłmodo y poco prĂĄctico.
Creo que es un buen lugar para cierto tipo de experiencia, pero no para quienes buscan calma, silencio y mayor privacidad.