Si en un viaje es fundamental el alojamiento, en nuestro caso ha hecho que los días en la mágica Roma fuesen maravillosos. El barrio es tranquilo y a la vez animado y el apartamento, bonito, lleno de luz y silencioso. Y qué decir de Manuela y Andrea, dos personas amables y atentas,... encantadoras. Sólo puedo decir: Gracias! Me encantaría volver, a Roma y a Monteverde...