La habitación estaba en mal estado, olía a tabaco, no había toallas, tuve que pedirlas y una vez me dieron unas mojadas aún y sucias. En otra ocasión las pedí y me dijeron que las llevarían y nunca las llevaron, tuve que volver a pedirlas. Es muy ruidoso. Quienes atienden por las noches no son amables, si pides más cobijas porque hace mucho frío y las habitaciones no tienen ni calefacción, te cuestionan que cuántas personas hay en la habitación y si sólo eres una persona, te dicen que sólo te dan una, ya después acceden, pero ese no es el trato correcto. Qué lástima que el hotel este tan descuidado y la atención sea así. Las imágenes de muestra están truqueadas.