Un paraĂso en la tierra. Un entorno precioso, con unas instalaciones inmejorables y una familia fantĂĄstica.
Estuvimos dos noches en una habitaciĂłn y 3 en el bungalow familiar, ambos sitios muy limpios y bien acondicionados, camas muy cĂłmodas.
El restaurante es muy rico, toda la comida casera.
Y la familia nos ayudo en todo y mi hijo Bruno se hizo muy amigo de su hija Defne, lo cuidĂł como a un hermano.
Tienen un rĂo que cruza la finca donde te puedes bañar en las pozas.
Todo perfecto.