Lo que más nos gusto del alojamiento es muy bonito esta en la ladera de un montaña, tiene un estilo rustico y tradicional. La mejor es la tranquilidad, la piscina, la barbacoa y los gatitos que tiene en el alojamiento (aunque cuesta que se acerquen a uno). Lo que menos nos gusto la ubicación y el acceso al alojamiento es muy malo, cuesta encontrarlo y la carretera está mal asfaltada. Después el desayuno nos pareció escaso, normalmente en Portugal nos encontramos que nos suelen poner bastante cantidad. Después el personal del alojamiento muy distantes con nosotros.