El apartamento aunque pequeño es cómodo y tiene todo lo necesario. Es un detalle que te dejen desayuno para el primer día, lo necesario para cocinar e incluso gel y champú. La cama nos pareció muy cómoda y la calefacción fue básica en unos días de mucho frío. Además, el parking es un plus. Aparcas y te olvidas del coche, y como está tan bien comunicado tienes paradas de metro y autobús a la vuelta de la esquina para ir a donde necesites.
Muy contentos y agradecidos con Pablo, que nos atendió amablemente en todo momento, y se preocupó de que todo estuviera bien.
Lo recomendamos y si volvemos, repetiremos.
Ana.