El personal genial, aunque hubiera agradecido que hubiera algún carro para poder transportar el equipaje, ya que tengo una minusvalía física y al tener moqueta me costó muchísimo transportar el equipaje. Aún así el equipo genial, la habitación tenía un olor raro y no era de tabaco, si no como a viejo, menos mal que llevé un ambientador, casi lo gasté entero 😂. Una pena no poder disfrutar del restaurante, me quedé con las ganas. También se oía bastante a los niños correr por los pasillos, a altas horas de la noche, pero no me molestó mucho. Limpieza bien la verdad, cama super cómoda. Repetiré.