La ubicación es muy buena, cerca de la Fontana di Trevi. Muy bien conectado con el resto de la ciudad y con gran variedad de restaurantes, heladerías y terrazas a pocos metros. Tiendas y supermercados cerca también.El personal amable y disponible todo el rato. El piso está bastante bien, limpio, bastante nuevo. Lo único es que creo que deberían cambiar las sillas del salón, porque están muy desgastadas y empeoran bastante el buen aspecto del piso.