Las fotos del anuncio no se corresponden con la casa en la que finalmente estuvimos: eran casas diferentes. Tampoco la direcciĂłn era la que aparecĂa en el anuncio. Los utensilios de cocina estaban sucios, los vasos eran de plĂĄstico. No habĂa demasiados productos de limpieza, ni detergente para la lavadora. La ducha estaba defectuosa hasta que finalmente se rompiĂł. La comunicaciĂłn con el propietario no fue instantĂĄnea y a mitad de nuestra estancia quisieron cambiarnos de casa, primero porque supuestamente los vecinos se estaban quejando por el ruido y luego por "problemas con la inmobiliaria", a lo cual nos negamos. Todo muy extraño. Lo bueno: fue fĂĄcil aparcar y la casa estĂĄ a 10 minutos andando del casco antiguo.