Nuestra experiencia fue regular. La atenciĂłn en recepciĂłn no fue la mejor: nos atendiĂł una chica que estaba en entrenamiento, lo cual entendemos, pero con mala actitud de servicio. Finalmente, otra persona con mĂĄs experiencia intervino.
Solicitamos una plancha pero solo cuentan con un par para todos los huĂ©spedes. Como no habĂan sido devueltas, no pudieron facilitarnos una al momento.
La habitaciĂłn que nos asignaron estaba en una esquina, era muy frĂa, con poca iluminaciĂłn y aunque tenĂa una vista agradable al jardĂn, las ventanas daban directamente a los baños de esa ĂĄrea, por lo que el ruido fue constante y molesto. AdemĂĄs, las paredes y puertas son delgadas, por lo que se escucha prĂĄcticamente todo lo que ocurre en los pasillos y cuartos contiguos.
Al momento de retirarnos, notamos que le habĂan pegado a nuestro coche. El espacio es relativamente pequeño y al ser compartido entre huĂ©spedes y visitantes del restaurante, que mueven constantemente los vehĂculos, se generan riesgos como este.
En el restaurante, la comida es buena, aunque si hay convenciones o congresos tiende a llenarse y dan prioridad a esos grupos, lo cual limita un poco la atención al resto de los huéspedes.
Un punto positivo es su ubicaciĂłn, a unos pasos del centro de la ciudad, lo que facilita desplazarse a distintos puntos turĂsticos.
En, es un hotel con potencial, pero hay varios aspectos que deberĂan mejorar para ofrecer una experiencia mĂĄs cĂłmoda y confiable.