Lo positivo: Un hostalito muy apañado, calentito y limpio para descansar tras visitar la ciudad. El personal es muy amable, el ambiente en el saloncito es tranquilo. La habitaciĂłn estĂĄ bien, lo suficientemente grande para moverte sin demasiados obstĂĄculos, el baño completo con mini bañera y bidet. ColchĂłn cĂłmodo. Se podĂa aparcar en la calle sin pagar a unos 400-500 metros.
Lo mejorable: Es un piso antiguo. La decoraciĂłn quedĂł anclada en los 80 (teniendo en cuenta un enfoque mĂĄs orientado hacia el cliente, es mejorable). TĂpico piso familiar, algo eclĂ©ctico en su decoraciĂłn, con azulejos florales en el baño, lĂĄmparas de tulipa de cristal, estampados variados, e interruptores con su fusible al lado. Se echan de menos mĂĄs enchufes. A las almohadas les toca cambio.
Lo negativo: escaleras nada mĂĄs entrar, no es apto para personas con algĂșn problema de movilidad, o maletas pesadas. La insonorizaciĂłn (esto suele ser el talĂłn de Aquiles de este tipo de establecimientos): le escuchas las tripas al vecino cuando tiene hambre, y aunque tenga dos pares de ventanas (que no ventanas de cristal doble), al estar en una avenida de bastante trĂĄfico, se escucha todo el trasiego.